Mis estudios parte 1: ¿qué estudié?

¡Buenos días a todos! Hoy traigo una entrada un poco diferente. Hace tiempo que os comenté que iba a hablaros de mis prácticas (formación en centro de trabajo) pero creo que para que se entienda un poco dicha entrada, tengo que poneros un poco en antecedentes. Así que si queréis leer sobre mis decisiones en los estudios y mi experiencia, ¡vamos a ello!



Lo primero que tengo que comentar es que desde pequeña he tenido claro que quería estudiar. No siempre supe exactamente el qué, pero en el fondo de mí, he sabido que no me quería conformar con cualquier trabajo limpiando casas, en una tienda o en el campo. No es que menosprecie estos trabajos, para nada, de hecho los he realizado, pero yo quería un trabajo que de verdad me apasionara, y estos no lo hacen.

Yo vivo en un sitio precioso, con mucha historia y mucha cultura, pero es cierto que la mayoría de la gente no estudia. No sé si es por cultura, costumbre o es por el calor, pero sólo tengo que echar un vistazo a mi alrededor y darme cuenta que la mayoría de la gente con la que me relaciono apenas tienen graduado en ESO y que son muy pocas las que tienen bachillerato. Sólo tengo que echar un vistazo y ver que un montón de chicas de mi edad y más jóvenes aún, ya son madres. Yo no menosprecio esto y le tengo el más grande de los respetos, pero es algo que yo no he querido nunca para mí.

Sin embargo, tuve unos años en los que estaba totalmente perdida, por no decir muy desanimada. Acabé cuarto de la ESO y el paso lógico era hacer bachillerato. Yo opté por hacer un Bachillerato de Humanidades y Ciencias Sociales. El por qué de esta modalidad estaba claro: no me gustan las letras, aunque se me dan bastante bien. Supongo que por eso, porque tengo facilidad para ellas, me aburren un poco. En cambio, me apasionan Historia, Geografía, Economía, Historia del Arte e Inglés. Esta modalidad, en mis tiempos, llevaba matemáticas obligatorias, y esa fue un poco mi cruz.

Fue una cambio muy grande pasar de la ESO al Bachillerato. Y no es que me cambiara de centro ni nada por el estilo, si no que me parecía un nivel de exigencia muy alto. Sin embargo, el problema no fue este. El problema fue que en mi casa las cosas no iban nada bien. Parece un poco excusa, pero mi mente estaba siempre puesta en otros problemas y no me apetecía para nada ponerme a coger los libros. Me costó un total de cinco años y un cambio de centro obtener el título de bachillerato, pero al final lo conseguí y estoy muy orgullosa de ello.

Más o menos al final del último año comencé a tener bien claro por dónde irían encaminados mi siguientes pasos. Hacía bastantes años que me gustaba la idea de estudiar Turismo, lo que no sabía era si la carrera o formación profesional.



Valga decir que en el último año de Bachillerato, en el que sólo me quedaba una asignatura (malditas matemáticas) estuve estudiando un curso de FPO de Maquillaje Profesional. Descubrí que es un mundo que me encantaba pero al que no me quería dedicar profesionalmente, así que lo dejé como hobbie y por eso estamos aquí hoy en este blog (pero ese ya es otro tema que os he comentado en varias ocasiones y que no quiero repetir para no volverme muy aburrida).

Al final de curso, cuando pensaba que suspendía matemáticas otra vez y que tendría que recuperar en septiembre, me dieron la sorpresa de que había aprobado. No me lo pensé dos veces y me puse a estudiar como una loca para hacer selectividad. Y ahí ya lo tuve clarísimo: iba a hacer el Grado en Turismo. La nota de corte no era muy alta y la pasé sin problemas. Llegué a la universidad extremadamente ilusionada para darme cuenta poco tiempo después de que esa carrera no era para nada lo que yo esperaba.

De repente se convirtió en números, funcionamiento de una empresa, más números, contabilidad, algo de inglés, algo de geografía y más números. El primer año hice un poco el esfuerzo y lo pasé, pero al llegar al segundo año ya vi claramente que aquello no iba conmigo. Las cosas en mi casa no estaban bien tampoco, no tenía mucha motivación y las asignaturas eran, a mi parecer, horrorosas.

Quedándome cuatro asignaturas en total de los dos años y con una nota media no muy alta, me quedaba sin derecho a beca, así que por falta de motivación y sobre todo, por falta de dinero, decidí dejar la carrera. Como lo intenté hasta septiembre, al final ese año me quedé sin hacer nada de nada. Ese fue el año que abrí el blog y en el que decidí qué sería lo siguiente: quería ser guía turístico. Yo seguía queriéndome dedicar al turismo, pero empecé a darme cuenta que lo que más feliz me haría sería mostrar las ciudades, la historia, las curiosidades, las costumbres a todo el que quisiera escucharme. También quería ayudar a la gente en el tema de la información turística, orientarlos, aconsejar qué hacer, qué ver, etcétera cuando llegan a su destino.

Por ello me estuve informando y al final decidí estudiar el Ciclo Formativo de Grado Superior de Guía, Información y Asistencia Turística. Creo que ése ha sido el mayor de los aciertos porque gracias a ello me he podido dedicar a lo que realmente me gusta, que es ser guía turístico. Pero de ello os hablaré más detenidamente en otro post. En este sólo me queda deciros que estudies si e slo que realmente queréis, que nada os frene de estudiar lo que os gusta, siempre hay una salida por muy difíciles que estén las cosas

Coral Garcia

Hola soy Coral, maquilladora y amante de la belleza. Bienvenida a mi pequeño espacio, espero que disfrutes leyendome y no olvides compartir, muchas gracias!!.